EFE

Estados Unidos debe adoptar un programa de trabajadores temporales, con "tarjeta roja" incluida, y descartar soluciones a la inmigración ilegal que sólo polarizan a la sociedad y no responden a las necesidades del mercado laboral, aconsejó en entrevista con Efe la empresaria Helen Krieble.

Por estos días, Krieble recorre Washington para promover, mediante un documental, lo que llama "Solución con Tarjeta Roja" que, como indica su analogía futbolística, daría únicamente permisos de trabajo temporal para millones de inmigrantes indocumentados.

Esta solución, delineada en un documento que obtuvo Efe antes de su lanzamiento oficial, no estará entre las ideas que este jueves próximo analizará en una cumbre migratoria el presidente Barack Obama junto con líderes de ambos partidos y de ambas cámaras del Congreso.

Chasque aquí para leer el artículo completo.

Ross Kamisnki
Para American Expectator

Al leer la propuesta de inmigración del Grupo de los Ocho, me viene a la mente: producción de salchichas, Nixon, Obamacare…

Sólo en el Congreso de los Estado Unidos, una provisión legislativa titulada “Limites de Visas H-1B basados en el Mercado, “significa que “el número de visas calculadas bajo el subpárrafo (A) para cualquier año fiscal no debe ser menor que 110,000 o mayor que 180,000.”

Si usted leyera unas cuantas páginas de la llamada propuesta del Grupo de los Ocho que navega por el Congreso—propuesta que contiene muchas provisiones tan horrendas como la citada—no podrá evitar pensar en la analogía de Otto Von Bismarck, y preguntarse, ¿quién rayos escribió esta locura? La respuesta, triste, pero no sorprendente, es, intereses especiales, es decir la Cámara de Comercio y las elites de las grandes uniones laborales. Hablando de antecedentes para este artículo, un ayudante y miembro del Comité Judiciario del Senado lo expresó escuetamente: “Ni la Cámara ni la AFL-CO están interesados en el mercado libre. La cámara está interesada en obtener logros para sus compinches de negocios y la Unión está interesada en proteccionismo. De modo que negociaron un acuerdo secreto y así es como se redactó nuestra legislación. Es un aterrador matrimonio forzado que personifica la vieja fábula del cordero y los dos lobos votando sobre que será su cena. Adivine quién es el cordero, mi compatriota.

Mucho del debate acerca de la propuesta se centra en preguntas legítimas acerca del costo y la seguridad fronteriza, y al mismo tiempo en asuntos ilegítimos tal como el deseo de las Uniones laborales de aumentar la inmigración siempre y cuando ellos puedan capturar más miembros que pagarán sus cuotas.

Algunos opositores de la legislación actual vociferan, “¡primero la seguridad fronteriza!” (Sugerencia no apropiada, que los redactores de la propuesta dicen estar incorporando en el texto) mientras que algunos defensores, con lágrimas de cocodrilo lamentan el racismo cruel en los negros corazones de aquellos que tienen el descaro de pensar que las fronteras son importantes. En una época de déficits de trillones de dólares, prestémosle atención a la advertencia de Milton Friedman, “es obvio que no puedes tener inmigración gratis y un estado de subsidios.”

Y aunque el costo y la seguridad nacional son indudablemente de gran importancia, hay una mayor pregunta la cual no está bien contestada: ¿Mejora nuestra política de inmigración, esta propuesta? Más específicamente, ¿se adhiere a una serie de principios económicos fundamentales que la historia ha mostrado son necesarios para el éxito de cualquier política pública que impacta la economía—la cual, poniendo a un lado toda otra implicación, el tema de inmigración impacta?

Abreviadamente, ¿nos mueve este plan sustancialmente hacia una solución del mercado libre?

Pequeños “logros”, sin embargo, como las cuotas, el establecimiento y el control de precios y otras formas de planificación central han tendido-- con la obvia y desastrosa excepción de los salarios y precios controlados del Presidente Nixon-- a ser el territorio de los Demócratas. Los Republicanos, por otro lado, al menos argumentan que apoyan al mercado libre, y critican la expansión de la burocracia que nos da, por ejemplo, el control de precios más grande: El IPAB de Obamacare, popularmente conocido como el “panel de la muerte,” como lo denominó Sara Palin.

La propuesta “bipartidista” del Grupo de los Ocho incluye la creación de una agencia al estilo soviético, llamada “Bureau de Investigación del Mercado Laboral y de Inmigración,” la cual gastará millones de dólares al año para “determinar el cambio anual para la limitación numérica de extranjeros no inmigrantes…para suplementar el método de empleo que los empleados pueden utilizar para atraer a dichos extranjeros…para designar la escasez en ocupaciones de la zona 1, zona 2 y zona 3,” y para manejar al detalle, lo que debe ser un contrato libre entre empleador y empleado.

¿Habrá alguien que presienta que el modelo de control gubernamental de Obamacare está siendo adaptado, con muy pocas mejoras, a la política de inmigración?

La legislación ya sería bastante anti-capitalista si las cuotas fueran suficientemente altas como para enfrentar las demandas de mano de obra extranjera que tiene el sector privado. Pero ésta, es una propuesta que limita las visas para trabajadores de la construcción a 15,000 al año, y a 10,000 al año para “aquellos que inmigrantes calificados que buscan entrar a los Estados Unidos con el propósito de crear nuevos negocios.” Estas son sólo dos de varias limitaciones del tipo “que no exceda,” lo cual hace burla de la libertad económica y el sentido común.

Lo cierto es, que cuando la demanda de trabajadores excede las cuotas del gobierno, la gente busca la forma de entrar ilegalmente. Y cuando el gobierno impide que inversionistas y trabajadores estudiados—quienes se presumen menos propensos a violar las leyes por tener más que perder—pongan su dinero y sus talentos a trabajar aquí, ellos simplemente crearan empleos en otro lugar y América terminará contratando mano de obra en el extranjero.

Las cuotas propuestas por el Grupo de los Ocho representan una pequeña fracción de la demanda real de mano de obra a lo largo de la economía Americana. Si uno de los objetivos principales de la reforma migratoria consiste en reducir el número de intentos de cruces ilegales y alternativamente darle una entrada legal para trabajar aquí (sin incluir una vía para la ciudadanía), esta propuesta simplemente no podrá funcionar.

No se trata de un asunto económico únicamente; es también un asunto de seguridad nacional. Mientras más demanda exista para el pase ilegal en la frontera, se crearán más formas de cruce ilegal, produciendo así una frontera más porosa y congestionada. Por lo tanto, la idea de establecer cuotas tan bajas facilitaría la entrada a un terrorista a los Estados Unidos, quien mezclado en la muchedumbre, sería procesado a través de una oficina de empleo, en vez de ser capturado tratando de infiltrarse en un túnel, o saltando una cerca.

Mientras que los costos de mano de obra incrementan en países Asiáticos, quienes tradicionalmente han provisto trabajadores estudiados a un menor costo, la contratación internacional de trabajadores se convierte en algo marginalmente menos atractivo. Pero eso no significa simplemente que habrá más trabajos para americanos en América. Después de todo, la existencia de trabajadores que ahora tienen salarios más altos en otras naciones, significa que hay consumidores más ricos y numerosos en otras naciones. Por lo tanto es altamente posible que América terminara perdiendo sus “cerebros” gracias a las estúpidas limitaciones asociadas con la política de inmigración, la cual causaría migración hacia afuera de los Estados Unidos.

Con toda seguridad, tanto trabajadores estudiados como los que no lo son, que vienen a trabajar a los Estado Unidos, pueden afectar negativamente los salarios de individuos americanos que compiten por los mismos salarios. Los enemigos de la expansión migratoria usan este argumento enfáticamente. Sin embargo, a pesar de un reporte dudoso emitido por la Fundación Heritage, la mayoría de los análisis relacionados al impacto de la inmigración en los americanos con una educación más allá de la escuela secundaria, muestran un efecto singularmente positivo para la nación.

Utilizando un término económico, el aumento de la inmigración puede no ser una mejora del Optimo-Pareto, pero es de todas formas, una mejora: la nación gana económicamente, pero eso no significa que no hayan perdedores en el proceso.

Por lo que llegamos al problema fundamental en el debate de inmigración-y en casi todos los demás debates de política pública en una nación cuyo gobierno central hace demasiado para muchos: beneficios concentrados y costos difundidos.

Considere esta situación: Un fabricante de productos de defensa quiere un contrato con el gobierno para la creación de un satélite para una misión que pudiera ser útil, pero no critica. Dicho contrato le daría a la compañía $30 millones en ganancia, mientras le costaría $1 a cada americano. Es cierto que muchos americanos no pagan impuestos, de modo que la distribución real de los $300 millones de dólares seria seriamente desproporcionada. Sin embargo, ¿cuántos americanos invertirán tiempo o dinero en presionar al Congreso para que no apruebe la idea del satélite? ¿En contraste con los millones de dólares que la compañía gastara en presionar a favor del contrato?

De manera similar, si la economía Norteamericana estuviera afirmada en ganar decenas de millones o de billones de dólares por medio de la reforma migratoria, permitiendo el aumento del número de trabajos y oportunidades en toda la nación, pero miles de trabajadores individuales experimentarían una reducción en sus salarios, ¿Quién levantaría más la voz?

La realidad es que nuestro sistema de inmigración no funciona, que la mayoría de los políticos saben esto, y que los Republicanos sienten la necesidad de pasar algo en un intento desesperado de ganar el apoyo del rápidamente creciente electorado Hispano (aunque es improbable que una propuesta como la del Grupo de los Ocho logre este objetivo).

Algo tiene que hacerse. Pero para aquellos que piensan que los Republicanos están solo añadiendo a su largo récord de “concesiones primero, principios quizás más tarde,” uno se tiene que preguntar si esta legislación –propuesta para hacerle creer a la gente que algo bueno se hizo, aunque en realidad no hace nada bueno—es la respuesta correcta.

Con miras a ofrecer una solución y no sólo una queja, me viene a la mente un plan de reforma en particular—La Solución de la Tarjeta Roja. Se enfoca en crear un programa de trabajadores invitados, que a pesar de la oposición por parte de las elites de uniones y de las fuerzas anti-inmigrantes, es la clave para reestructurar efectivamente nuestro pésimo sistema actual de inmigración.

Una premisa primordial de la Tarjeta Roja, como lo indica un “libro blanco” (¿debería ser “libro rojo”?) es que “la mayoría de los trabajadores ilegales en los Estados Unidos no están aquí buscando la ciudadanía, o ni siquiera un estatus permanente…El debate sobre la “inmigración ilegal” y las soluciones que proponen una “vía para la ciudadanía,” producen gran preocupación en cuanto a una amnistía—y el derecho al voto—para individuos cuya única calificación es una abierta violación de la ley. Sin embargo, ya que este no es el objetivo de la mayoría de los extranjeros indocumentados, un programa que provee permisos legales para no-ciudadanos, no requiere cambios significativos en las leyes de inmigración.”

Esta premisa es difícil de comprobar. Una reciente-pero pequeña en escala—encuesta sugirió que cerca del 90 de los inmigrantes Hispanos aplicarían para la ciudadanía, si les fuera posible. Pero dicho esto, tiene sentido pensar que lo que la mayoría de los trabajadores desean es poder trabajar sin temor de ser encarcelados o deportados. Eso es lo que ellos seguirían deseando, aún si la vía a la ciudadanía no fuera posible, muy complicada o muy costosa. Esa es la dirección que tomaríamos pensando en nuestros intereses y no en los de ellos.

América no tiene la responsabilidad moral de abrir sus fronteras simplemente porque hay gente que quiere entrar aquí, especialmente cuando puede resultar en mayores costos para los ciudadanos que pagan impuestos. Sin embargo, sí tenemos la responsabilidad moral de implementar un sistema de inmigración que responda a las necesidades e intereses de todos los americanos, y no únicamente a los de ciertos grupos.

Las únicas reformas posibles que pueden enfrentar estos retos, son aquellas basadas en la ley de la oferta y demanda que nace en el mercado libre y que eliminan la necesidad de que los burócratas, Congresistas y profesionales de los grupos de presión (lobbyists) se involucren tomando decisiones. La Solución de la Tarjeta Roja saca una “A” en este examen, y por esta razón, es el mejor plan de reforma migratoria que conozco a la fecha.

Es difícil decir que el plan de los Ocho es mejor que nada. Si este es el caso, es primordialmente en el sentido político en lugar de en sentido de política pública. Pero cuando tenemos legislación diseñada por hombres movidos por su codicia, que encuentra apoyo más por sus concesiones que por adherencia alguna a principios económicos sólidos, los Americanos no se deben sorprender si terminan defraudados.

Marcos Baisley

En el debate presidencial republicano de la semana pasada (recuerda: el uno moderado por ese tipo barbudo llamado "Blitz"), Newt Gingrich suscitó cierta controversia en su discusión sobre la inmigración.

Desde mi punto de vista como alguien que pasó un fin de semana como un extranjero ilegal en 1980, este segmento del debate fue de particular interés. Yo no tengo el espacio editorial a entrar en ello aquí, pero si usted compra el Shiraz (preferiblemente pre-2007 y corcho en vez de tapón de rosca), voy a contar mi aventura peligrosa en el país africano de Suazilandia sin el permiso del Reino.

Comentario al pasar Gingrich en el programa de la Tarjeta Roja me llamó la atención: "Creo que uno tiene que hacer frente a esto como un enfoque integral que comienza con el control de la frontera como el gobernador (Rick Perry), dijo. Creo que, en última instancia, eso ... una vez que has puesto todas las piezas en su lugar, el cual incluye un programa de trabajadores temporales, necesita algo así como una sala de servicio de la Segunda Guerra Mundial selectiva que, francamente, revisa las personas que están aquí. Si has llegado aquí hace poco, no tiene vínculos con este país, usted debe ir a casa, y punto. Si usted ha estado aquí 25 años y tiene tres hijos y nietos dos, usted ha estado pagando impuestos y obedecer la ley, usted pertenece a una iglesia local, no creo que vamos a separarte de tu familia , le arrancan con fuerza y ​​te echan. La Fundación tiene un programa Krieble Tarjeta roja muy bueno que diga que llegar a ser legal, pero no te dan un pase para la ciudadanía. Y lo que es una manera de poner fin a la larga con un país donde no hay más ilegalidad y no se ha dado de forma automática amnistía para nadie ".

La Fundación lleva el nombre de Krieble profesor Vernon K. Krieble "promover el capitalismo democrático y preservar y promover una sociedad libre, de individuos educados, saludables y creativas". Profesor Krieble hija, Helen Krieble, es el presidente de la fundación. He tenido el placer de hablar con la Sra. Krieble en varias ocasiones y sé que ella sea un defensor atento y benévolo de los principios fundadores de Estados Unidos.

En un discurso ante la Fundación Heritage en 2005, Helen Krieble relató su historia personal de lidiar con la burocracia onerosa de contratar a inmigrantes temporales, "Es tan difícil de conseguir de forma legal, es casi inimaginable. Y ciertamente no tengo mucha experiencia con él porque yo use los trabajadores invitados en mi negocio. Y es una pesadilla. "Después de estar parado en línea en el consulado, al aire libre bajo el sol durante ocho horas, la Sra. Krieble fue devuelto al final de la línea, por haber doblado el papeleo aplicación incorrecta.

Helen Krieble contrata a una decena de trabajadores invitados cada año para realizar las tareas más complicados de su negocio de los deportes ecuestres. Y, lo hace dentro de las reglas. Por supuesto, muchos empleadores estadounidenses y millones de inmigrantes no tienen la paciencia para la carga política del Ministerio de Malarkey que sustituye a una política de inmigración.

Todos conocemos las realidades; robo de números de Seguro Social, la competencia desleal, los pagos en efectivo que eviten la imposición, el abuso de los servicios sociales y una imposición de nuestra cultura. Así que como empleador conforme y presidente de un think tank conservador, la Sra. Krieble aporta una perspectiva creíble de que se ha ganado el reconocimiento de los "más inteligente candidato presidencial".

El Programa de Tarjeta Roja considera en primer lugar que los trabajadores huéspedes son totalmente diferentes de los inmigrantes, que no tendrían preferencia para la ciudadanía y sus hijos nacidos en los Estados Unidos no serían ciudadanos. Los trabajadores huéspedes sería necesario llevar a cabo una "Tarjeta Roja" que describe específicamente la ubicación, el empleador y el trabajo para el que se expide la tarjeta, junto con la duración y la información personal de los trabajadores, incluidos los datos biométricos.

Algunos aspectos destacados del Programa de Tarjeta de Red se citan aquí: 

  • La carne de esta propuesta es que las agencias de empleo privadas (empresas de dotación de personal) se licencia y autorización para establecer "no ciudadano" trabajadores con oficinas en México y otros países. Ellos serían autorizados por la Oficina Federal de Servicios de visa y facultado para emitir "tarjetas rojas" a los solicitantes en sus oficinas locales. Con anterioridad a la emisión de las tarjetas, las agencias tendrían que ejecutar una verificación de antecedentes instantánea a la demandante. Estos controles, al igual que los que se utilizan para la venta de armas de fuego en los EE.UU., se llevaría a cabo a través del contacto con el gobierno de EE.UU. y el gobierno del país de origen. Las tarjetas no deben concederse a los trabajadores de los países que no pueden o no quieren cooperar en este aspecto importante. El objetivo es asegurar que las cartas no son emitidas a los solicitantes con antecedentes penales o que han violado los términos de los permisos expedidos o visados ​​previamente.
  • Los empleadores simplemente publicar ofertas de empleo con las agencias de empleo privadas que especifiquen la ubicación, duración, salarios y otra información requerida - al igual que sucede con frecuencia en los EE.UU. de hoy. Hay docenas de empresas de empleo, empresas de dotación de personal, empresas de recursos humanos y otras personas que se especializan en este campo, y se ganan la vida poniendo empresarios y trabajadores juntos. Esto no cambiaría el requisito actual de que los empleadores contraten a los intentos de demostrar a los ciudadanos locales antes de buscar no-ciudadanos trabajadores. Dado que las empresas de empleo cobran por sus servicios, los incentivos siempre favorecerá a los trabajadores locales de América - ¿por qué pagar una cuota si usted puede encontrar los trabajadores que necesita a nivel local?
  • Los empleadores podrán verificar la identidad y la condición jurídica de los solicitantes con un simple acto de pasar la "tarjeta inteligente", al igual que las tarjetas de banda magnética de crédito para el pago. La misma tarjeta también puede ser birlado y verificados por agentes fronterizos, policías y otras personas con la necesidad de identificar al titular. Seguiría siendo ilegal contratar a cualquier trabajador no legalmente en el país.
  • Parte del objetivo de esta propuesta es eliminar el sistema de caja indocumentados utilizado por los empleadores y los trabajadores de tantos hoy. Eso significa que los empleadores tendrán que pagar impuestos, y seguir todas las leyes que de otra manera se relacionan con la contratación de empleados locales. Esto incluye la seguridad social, compensación laboral, salario mínimo, y todas las otras leyes laborales que se aplican a los trabajadores estadounidenses. Para muchos empleadores, esto significaría un sistema un poco más complicada, y quizás salarios ligeramente más altos. Pero la mayoría tendría un fuerte incentivo para cumplir: un suministro constante y fiable de trabajadores necesarios, junto con ciertas penas y grave para la contratación de trabajadores ilegales.
  • Los trabajadores estarían obligados a permanecer en el trabajo para el cual se emitió la tarjeta roja, y los empleadores estarían obligados a informar de cualquier trabajador que se fueron.
  • Finalmente, los trabajadores que ya están en los EE.UU. ilegalmente estaría obligado a salir del país, solicitar y obtener legalmente la tarjeta roja, después de lo cual podrían volver si tenían empleo. Ellos tienen un incentivo poderoso para hacerlo si los otros elementos de este plan se llevaron a cabo - porque una vez legal, tendrían los mismos derechos que cualquier trabajador: salario mínimo, seguro de salud y otros beneficios, condiciones de trabajo dignas, y las protecciones de el sistema legal.
  • Tan pronto como hay un sistema legal para los empleadores y los empleados, las fronteras de los Estados Unidos debe ser controlado.

La Fundación Krieble sostiene que una vez que hay una puerta, las únicas personas ilegalmente saltando la valla será narcotraficantes y terroristas. Hoy en día, los trabajadores migrantes, narcotraficantes y terroristas saltar la valla todo junto.

El Programa de Tarjeta Roja está disponible en línea en.

Así que aquí es cómo lo veo: Nosotros, los conservadores necesitan para diseñar soluciones viables a los problemas sociales antes de los liberales nos ganó de mano con programas insostenibles y opresiva como Obamacare. Este programa de tarjeta roja, si se instituye en su totalidad, sería una mejora enorme sobre el fiasco actual.

Publicado por Suzy Khimm

a las 11:13 AM ET, 11/23/2011 Instando compasión de la inmigración ilegal, Newt Gingrich ofreció una idea concreta de cómo reformar el sistema roto durante el debate republicano primario martes por la noche: la solución de tarjeta roja.

(REUTERS) "La Fundación Krieble es un programa muy bueno tarjeta roja que dice que llega a ser legal, pero no te dan un pase para la ciudadanía", Gingrich dijo . "Así que hay una manera de poner fin a la larga con un país donde no hay ilegalidad más, pero no ha dado amnistía automáticamente a cualquiera ... Insto a todos a mirar el plano de cimentación Krieble ".

2011-11-23T020756Z 01 WAS215 RTRIDSP 3 USA-CAMPAIGN-DEBATE-242De hecho, la Fundación Krieble tiene un sitio Web dedicado a la venta de su solución de tarjetas de Red, que intenta separar la legalización de la ciudadanía mediante la creación de dos vías distintas para los inmigrantes: 1) una ampliación de migrante / programa de trabajadores invitados que emitiría tarjetas de microchip a los que han obtenido puestos de trabajo, 2) la trayectoria de la corriente a la ciudadanía, que no cambiaría por el programa.

Los empleadores y los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley se comprueba la condición jurídica de los trabajadores cedidos por pasar estas nuevas tarjetas, corriendo a través de una base de datos financiado por cuotas de los usuarios y las empresas privadas y supervisado por el gobierno federal. 

Todavía sería ilegal contratar a un trabajador que no está en el país legalmente, pero la solución de tarjetas de Red esencialmente permitiría a los empleadores para eludir el sistema burocrático, atrasados ​​visa para contratar inmigrantes legalmente. Los "no-ciudadanos trabajadores" que participan en el programa se requiere "que pasar por una verificación de antecedentes y volver a casa al final de su empleo. Les daría ningún lugar especial en la línea de la ciudadanía ".

Además, los hijos de estos ciudadanos no trabajadores-y, presumiblemente, los nacidos de inmigrantes ilegales-que han nacido en los Estados Unidos no recibiría "la ciudadanía por nacimiento" que está concedida en virtud de la Enmienda 14, que la Fundación Krieble describe como un " práctica absurda "que mal interpreta la Constitución.

Así, bajo este programa Gingrich, refrendada, los inmigrantes ilegales presumiblemente podrían solicitar permisos de trabajo y obtener una tarjeta roja a permanecer en el país, evitando que el tipo de deportaciones que destruyen a las familias y las comunidades. Pero ¿y si ese inmigrante pierde su trabajo desde hace mucho tiempo o es incapaz de asegurar un medio del programa? En el marco del plan de Tarjeta Roja, ella probablemente tendría que regresar a su país de origen. Esto plantea la preocupación de que el programa efectivamente crearía una "segunda clase" de los trabajadores migratorios cuyo opciones en los Estados Unidos están estrictamente limitadas. (Reihan Salam plantea otras buenas preguntas aquí .)

Tampoco está claro si el apoyo de Gingrich para la Tarjeta Roja amortiguar el retroceso que ha comenzado ya a la derecha, acusándolo de apoyar una "amnistía" para los inmigrantes ilegales.Pero Gingrich ya puede tener un grupo de conservadores que esperan en las alas para respaldar su compromiso de inmigración: Matt Kibbe, presidente de FreedomWorks, Stephen Moore, el columnista del Wall Street Journal; y el representante Mike Pence (R-Ind.) han respaldado rojo automóviles, como la Fundación Krieble ocupa un lugar destacado en el video promocional anteriormente.

Este artículo fue publicado en WashingtonPost.com.

23 de noviembre 2011, por Naftali Bendavid

WASHINGTON - En abiertamente abrazar un enfoque más relajado a la inmigración que muchos activistas conservadores, Newt Gingrich martes por la noche entró directamente en uno de los más feroces debates en el seno del Partido Republicano.

OB-QS449 1123gi D 20111123144047El ex presidente de la Cámara, en el debate presidencial del Partido Republicano, ató su posición a todo, desde la ley y el orden a los valores familiares a la religión. Pero todavía tomó un riesgo político importante al sugerir que los extranjeros ilegales que han vivido en los EE.UU. por un largo tiempo, no deberían ser deportados.

"Si usted ha estado aquí 25 años y tengo tres hijos y nietos dos, usted ha estado pagando impuestos y obedecer la ley, usted pertenece a una iglesia local, no creo que nos vamos a separar de su familia, arrancar de raíz con fuerza y patadas a salir ", dijo Gingrich, proporcionando momento más llamativo del debate. El comentario no reflejaba una nueva posición para el señor Gingrich. Apoyó una muy debatida ley 1986 que proporciona un camino a la ciudadanía y que patrocina un sitio web, "El Americano", que trata temas importantes para los hispanos. Sr. Rivales Gingrich inmediatamente se abalanzó sobre él durante el debate. "No estoy de acuerdo que haría que 11 millones de trabajadores legales, debido a que en realidad es una amnistía", dijo la representante Michele Bachmann (R., MN). ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, al igual que la Sra. Bachmann, que se caracteriza Sr. posición. Gingrich como "amnistía", un término que es anatema para muchos conservadores. "Mira, la amnistía es un imán", dijo Romney. "Cuando hemos tenido en el pasado los programas que han dicho que si las personas que vienen aquí ilegalmente se van a poner a permanecer ilegalmente durante el resto de su vida, que va a animar a más personas a sólo vienen aquí ilegalmente". Sr. Gingrich, el miércoles en un tweet, ligeramente burlado Romney por presuntamente cambiar su posición sobre la inmigración ilegal. "He aquí un viaje al pasado", dijo Gingrich en su cuenta de Twitter, la vinculación a un video de 2007 del Sr. Romney diciendo que apoyaría un camino hacia la ciudadanía para los que están aquí ilegalmente. El tweet añade: "Entonces, ¿cuál es su posición respecto a la ciudadanía para los inmigrantes ilegales una vez más?" Durante el debate, el Sr. Gingrich mencionó una "tarjeta roja", programa que permitiría a los trabajadores extranjeros para venir a los EE.UU. si no hay trabajo para ellos y ellos no tienen el deseo de convertirse en ciudadanos estadounidenses. Bajo este programa, ideado por el Colorado con sede en Vernon K. Krieble Foundation, las agencias privadas de colocación se correspondería con estos visitantes con empleos disponibles. La oportunidad de asumir la creciente Sr. Gingrich sobre un tema importante para muchos conservadores fue bien recibida por su rivales. El electorado del Partido Republicano primaria es fuertemente conservador, aunque la posición más centrista Sr. Gingrich sobre inmigración puede jugar mejor si hubiera quedado en el candidato contra el presidente Barack Obama. El Partido Republicano ha estado profundamente dividido sobre la inmigración. Algunos republicanos superiores, entre ellos el ex gobernador de Florida Jeb Bush y estratega Karl Rove, argumentan que el país simplemente no puede deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados, y dicen que la antipatía de la comunidad hispana de rápido crecimiento representa una amenaza significativa a la fiesta. Otros erizan ante la idea de que la gente pueda violar las leyes de inmigración del país, con lo que consideran poca importancia. La tasa actual de desempleo sólo parece haber profundizado la frustración sobre la inmigración ilegal entre los conservadores y activistas del partido de té. Craig Robinson, editor en jefe del sitio web Republicano de Iowa, advirtió que los comentarios del Sr. Gingrich podría dañar sus posibilidades en la década de estados primarios. 

Hodge WSJ Nathan revisa republicano debate presidencial del martes. Destacan Newt Gingrich comentarios sobre inmigración y Jon Huntsman comentarios en Afganistán. AP Photo.

"Su abrazo de amnistía para ciertos inmigrantes ilegales podría hacer la vida más difícil para él en los estados conservadores como Iowa y Carolina del Sur", escribió Robinson en su blog. "Terquedad Gingrich sobre esta cuestión hará ganar las asambleas de Iowa mucho más difícil. Lo único que se recordará en este debate es pro-amnistía Gingrich posición." Pero el señor Gingrich no retrocedió a su cargo el miércoles, diciendo Univision, Jorge Ramos que "estoy a favor de la reforma migratoria" y que sería "imposible" para deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados. Univision es la más grande de la nación cadena en español. recientes luchas del Partido Republicano con el tema de la inmigración ha sido turbulenta. El senador John McCain (Republicano de Arizona), el partido del candidato presidencial más reciente, fue un patrocinador clave de una ley de inmigración que habría proporcionado un camino a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados, una posición que también es apoyado por el entonces presidente George W. Bush. Pero la legislación no y la posición de McCain no le granjearon las simpatías de los conservadores. McCain pareció endurecer su postura durante su 2010 Senado campaña de reelección, la producción de un anuncio que abogó por la construcción de un muro en la frontera con la línea memorable ", completa el cerco danged".Sr. McCain ganó la reelección al Senado, sino una posición fuerte inmigración no siempre ha sido bueno para los republicanos. En una reciente encuesta realizada por Latino Decisions, que se especializa en la inspección del electorado hispano, el 64% de los latinos dijeron que estaban inclinados a votar por Obama y un 22% para el candidato republicano, quien quiera que sea. Más directamente, en 2010, el ex representante Tom Tancredo (Republicano de Colorado), una tea en el tema de la inmigración, hizo una campaña de terceros para el gobernador de Colorado que ayudó a un demócrata prevalecer fácilmente. Líder Mayoritario del Senado Harry Reid ganó la reelección ese año a pesar de las vulnerabilidades considerables, en gran parte porque la comunidad hispana del estado sólidamente lo respaldó. En la carrera presidencial, el Sr. Perry entró como el favorito del Partido Republicano en agosto, pero pronto se desvaneció, sobre todo porque él defendió dando a los hijos de inmigrantes ilegales se rompe la matrícula de las universidades estatales, llamando a los críticos de la política "sin corazón". martes no fue incluso la primera vez este año, el tema de la inmigración ha sido el momento más convincente de un debate republicano. En un reciente hacia atrás y adelante, el Sr. Perry acusó a Romney de contratar a sabiendas a un extranjero ilegal, que el Sr. Romney negó airadamente. Muchos republicanos dicen que ser duro con las apelaciones de inmigración ilegal a la sensación del público de la justicia y el orden. Arizona y Alabama han pasado tanto de largo alcance leyes impulsadas por legisladores republicanos para combatir la inmigración ilegal, aunque Arizona senador estatal Russell Pearce, el principal arquitecto de la ley de su estado, se recordó recientemente. Otros líderes republicanos advierten que el partido necesita cambiar la forma en que habla de la inmigración, tanto por razones políticas y con el fin de no alienar a la nación de más rápido crecimiento del grupo de minoría, que desempeña un papel clave en estados como Nevada, Colorado y Nuevo México. "La inmigración es una parte de la Ayres problema, pero sólo una parte, "Whit estratega republicano dijo en una entrevista reciente. "Los candidatos republicanos que quieren el apoyo de los votantes hispanos. Tienen que llegar a los hispanos, tienen que hacer campaña en las comunidades hispanas, tienen que mostrar una sensibilidad a las preocupaciones hispanas." Con sus comentarios martes por la noche, el señor Gingrich se colocó sólidamente en ese campo.

Este artículo fue publicado en WSJ.com.

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